Lubina a la sal y espárragos trigueros

La lubina a la sal sobre una cama de espárragos trigueros es otro de los platillos más representativos de Andalucía, España. Se trata de una preparación cocinada con una base de pescados y mariscos, muy típica de la cocina tradicional sevillana.

Receta de lubina a la sal y espárragos trigueros

Normalmente, la lubina se consume en cualquier época del año, aunque es ideal hacerlo, sobre todo, en el verano. Se suele servir a los comensales como primer plato principal. Resulta de muy fácil preparación, de modo que, a continuación, la deliciosa receta.

Ingredientes

4 raciones de lomo de lubina

1 racimo de espárragos verdes

200 gramos de setas variadas

2 dientes de ajo

½ copa de Chardonnay (vino blanco)

Aceite de oliva extra virgen

Sal y pimienta al gusto

Preparación

Se comienza limpiando muy bien y con cuidado los espárragos, quitándoles todas las partes duras. Luego, se marinan en agua salada durante 3 minutos aproximadamente, se escurren y se reservan aparte.

Posteriormente, se toman las setas, se lavan y se pican al estilo brunnoise, así como los dientes de ajo, los cuales se doran juntos en una sartén con un poco de aceite de oliva extra virgen.

Una vez realizado el sofrito, se añaden los espárragos troceados y se saltean durante otros 5 minutos a lo sumo. El resultado final se baña con el vino blanco y se deja evaporar el alcohol. Finalmente, se añade la sal y la pimienta al gusto y se reserva en un lugar aparte.

Para la lubina

Los lomos de lubina se salpimientan al gusto y se marcan a la plancha por ambos lados. Luego, estos se colocan dentro de una fuente, para luego terminar de cocinarlos al horno durante unos 4 minutos aproximadamente, a una de temperatura de 180 grados centígrados.

Información nutricional de interés

La lubina es un tipo de pescado blanco con un sabor muy delicado. El elevado contenido de proteínas de alta calidad destaca en su composición. Además, es rico en una gran variedad de minerales, tales como el magnesio, el fósforo, el yodo y el potasio.

Por su parte, los espárragos y las setas, además de no aportar contenido graso al plato, aportan al organismo otra buena cantidad de vitaminas, antioxidantes minerales y fibra.